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Ayer me acordé tanto de ti. Fue inevitable no hacer las comparaciones odiosas, quizás el tenga más pinta, un mejor auto, se note mucho más culto, pero no existe ese feeling, esa conexión, ese no-sé-qué que hubo entre los dos desde el comienzo. No podía creer que estuviera bailando con una pareja y sentir que bailaba sola. Que todos se dieran cuenta de eso, que él bailaba por su lado, y yo por el mío.  No pude evitar acordarme de la primera vez que me subí a tu auto y me dejaste elegir la radio para que estuviera a gusto, cuando me decías que yo era la copiloto y que mi rol era ése, entretener y mantener despierto al conductor. Debió darme lata que subiera tanto el volumen de la radio, pero en realidad fue mejor, no quería hablar con él, intentando hacer ameno el viaje, cuando en realidad no podía dejar de pensar en ti y en nuestras salidas.  Puta que me duele el alma y el corazón darme cuenta el cuánto te he extrañado en estos días. ¿Por qué no he podido dejar de pensarte...
Después de la larga conversación que tuve con mi amiga ayer, creo que estoy cometiendo varios errores contigo. No puedo seguir esperándote ni haciéndome ilusiones de que volverás y me pedirás que lo intentemos. Racionalmente sé que no vas a volver como yo deseo, y en el caso hipotético de que lo hagas, no me hará bien. Debo cerrar esta etapa. Me duele de una manera horrible, pero debo hacerlo. El punto es que no sé cómo hacerlo, o sea, sí lo sé, pero no sé si soy capaz de sacarte de mi vida tan drásticamente, pero lo voy a intentar. No puedo seguir soñando contigo, ni literal ni metafóricamente con una vida que no va a llegar, porque no quieres dármela, y no estoy dispuesta a esperarla eternamente.
¿Cómo puedo expresar la alegría que sentí ayer cuando me llamaste? ¿Cómo no sentirme feliz al saber que te acordaste de mí para saludarme, para desearme feliz año? ¿Cómo no darle gracias a Dios, al Universo, a la vida, por ese maravilloso regalo? ¿Cómo no ser una agradecida de la vida, si a pesar de las penas que pasé, aún me da felicidades relacionadas contigo? No podía creer lo que veían mis ojos cuando vi tu número, cuando realmente eras tú... y lo mejor de todo, que pudiéramos hablar tal como lo hacíamos antes... por largos minutos y reírnos... sentir que, a pesar de todo, aún queda esa buena onda o esa amistad...  

canción

Hacía varias semanas que no soñaba contigo, ¿por qué apareciste de nuevo?, ¿y por qué lo hiciste precisamente con esa canción? No podía ser otra, tal vez menos dolorosa, menos significativa, menos clara. Cuando la escuché en mis sueños, de verdad que deseé tanto que fuera real, pero mi subconsciente, dentro de toda esa emoción, me hizo recordar que ya no era el sonido de mis llamadas y que, además, mi celular estaba apagado. La pena fue tal que pensé que lloraría en ese mismo momento. Me obligué a aguantarme las lágrimas, a levantarme para no pensarte más y a seguir sonriendo como lo he venido haciendo hace días.  No sé qué significa ese sueño, pero me gustaría tanto que fuera literal. Me gustaría tanto que me siguieras pensando, pero sé que no es así, o bien, me meto tanto en la cabeza esa idea para obligarme a olvidarte y seguir con mi vida. 
Esperé un sólo "Feliz Navidad", y no llegó.  Rezo para que tu Navidad haya sido linda, rodeada con tu hijo y la gente que quieres. Deseo que tu papá tenga un año mejor y se vaya recuperando de la muerte de su pareja, que tu prima pueda descansar de esos dolores que tiene, y que cuando parta, parta en paz. Que empiecen a construirte tu casa y puedas vivir en paz. Te deseo lo mejor
Ahora, que ya han pasado algunos días, puedo decir que lo que más me duele no es tu rechazo, sino sentir y darme cuenta que olvidarme y olvidar todo fue tan fácil para ti. Después de todo lo que me dijiste, de esa supuesta confianza, de ese cariño que me tenías, fue todo falso. Todo lo que dijiste fueron mentiras. Fue tan fácil para ti bloquearme, fingir que no existí en tu vida o hacer que nunca estuve en ella. Eso es realmente lo que más me duele y lastima. Es muy probable que yo sea la mayor responsable de todo, por creerte, por confiar en ti, pero no me arrepiento de haberte entregado mi amistad ni mi cariño. Actué de buena fe, como todo lo que hago en mi vida. Si tú no lo supiste apreciar, no es mi problema. Ya llegará el momento en que te des cuenta del error que cometiste, y sabes qué, no te guardo rencor. Si quieres ser mi amigo, no tendré reparos al respecto. Te deseo lo mejor. Espero que cuando llegue el momento, puedas entregarte a la mujer que quieras y no la lasti...
Y todo llegó a su fin. Un fin de qué, no lo sé, pero ya no existe un nosotros. No sé si realmente existió, quiero creer que sí, que en algún momento fuimos los 2, tú y yo, yo y tú. Me duele, me duele de una manera que me ahoga, no me deja respirar, me quita el apetito y las ganas de sonreír. Sé que pasará, sé que en algún momento serás un recuerdo dentro de mi vida, pero ahora me matas y te odio por eso. Te odio por ser tan importante en tan poco tiempo, te odio por dejarme así, por rechazarme de esa manera. Te podría decir que mi orgullo está herido, pero no, la verdad es que no. No siento que me haya humillado, lo intenté, quise que funcionara y tú no quisiste. Yo podría haberte demostrado que podías ser realmente feliz conmigo, que te iba a cuidar, que te iba a querer a ti y a tu hijo, pero tú eres el que no lo quiso y yo no puedo hacer más. Espero que algún día te des cuenta de lo que te perdiste, de quien perdiste. No soy la mejor mujer, pero cada día me esfuerzo por ser mejor en...